Ganar altura en parking interior.

Ganar altura en parking interior es una manera de mejorar espacios de aparcamiento.

Esta necesidad de ampliación está más presente que nunca en inmuebles situados en el centro de las ciudades.

Mediante las tecnologías adecuadas es posible crear más espacio de gálibo en aparcamientos y garajes de interior.

 

Ganar altura en parking interior. Rentabilidad y cotización emergente en aparcamientos.

En el centro de las ciudades existen espacios muy limitados en donde no hay más metros cuadrados disponibles para construir.

Además, en estos lugares conviven inmuebles de cierta edad con otras áreas que ya se reformaron recientemente para un uso comercial emergente.

La consecuencia de esta situación es que se produce una alta especulación en dichos espacios. Cualquier área pequeña puede ser una oportunidad para ganar más metros cuadrados a un nuevo inmueble.

En esta línea de aprovechamiento de espacios se sitúa la posibilidad de ganar espacios en los techos de parking y aparcamientos antiguos.

Ganar altura en parking interior

 

Trabajos de fresado en interior de garaje.

El gálibo en estos lugares, muy limitado de por sí, impide la entrada de ciertos vehículos modernos.

 

Ganar altura en parking interior. Generalidades.

De esta manera los aparcamientos situados en inmuebles de ciudades céntricas son de dimensiones reducidas.

Desde que las ciudades comenzaron a crecer, la presión inmobiliaria ha estado presente de manera creciente durante años.

El objetivo de rentabilizar hasta el último metro cuadrado, ha provocado que tanto viviendas como aparcamientos vean reducidos sus espacios.

En el caso de los aparcamientos esta reducción de dimensiones ha afectado a las plazas de parking y también a la altura de los techos para con ello lograr una planta más.

A la larga, esto ha impedido un acondicionamiento y renovación en dichos espacios.

 

Aparcamientos antiguos versus vehículos de última generación.

La proliferación de vehículos cada vez más altos y robustos ha llevado a situaciones poco deseables en aparcamientos céntricos.

Es el caso de vehículos todoterreno y monovolúmenes cuya altura es prácticamente incompatible con su estacionamiento.

El primer problema aparece cuando este vehículo debe entrar por la puerta mediante una rampa pronunciada. Con frecuencia es posible observar cómo estos vehículos deben detenerse para entrar con sumo cuidado.

La altura reducida de estos aparcamientos deja tan sólo unos tres centímetros de margen en la entrada.

Entrar de manera rápida o ágil, puede poner en riesgo la chapa y pintura del techo. Para ello, se debe entrar muy despacio.

Por supuesto, la entrada queda descartada aquellos vehículos con soportes en la parte de arriba. Llevar equipajes para viajar, equipamiento deportivo como esquís o tablas es del todo imposible aquí porque no llegarían a entrar, o bien a salir si se preparan dentro.

Tampoco es posible la entrada de furgonetas u otros vehículos altos.

La consecuencia indeseable de todo esto es que en estos inmuebles de viviendas de un alto poder adquisitivo no es posible situar vehículos de alta gama de grandes dimensiones.

 

Ganar altura en parking interior. Estudio y planificación de proyecto.

Cuando se trata de ganar espacio en la altura de estos garajes sólo existen dos opciones.

Por una parte, se podría plantear la eliminación de una de las plantas por completo en el caso de garajes con varios niveles.

Esta situación sería poco realista debido a que una obra de tales dimensiones pondría en riesgo el conjunto del edificio situado arriba.

Además, no sería nada rentable debido a que ello obligaría a replantear por completo el conjunto del inmueble.

 

Máquina fresando pavimento antiguo.

Dicho de otra manera, sería igual si se derribase todo y después se construyera de nuevo. Y si esta propuesta se plantease, volvería a darse el caso que llevó a la construcción original que es la rentabilidad de cada metro cuadrado.

En tal caso, se volvería a trata de crear un mayor número de plantas, incluso de menos altura si cabe con el objetivo de lograr más rentabilidad.

 

Opciones realistas y razonables. Aumentar la altura del parking.

La segunda posibilidad de mejora, más razonable, consiste en lo siguiente.

Como no es posible elevar los techos, no queda otra opción que rebajar los suelos.

Para aumentar el gálibo de esta manera es preciso realizar dos actuaciones diferentes.

 

Puerta de acceso.

Previo, una mejora consiste en el cambio del tipo de puerta en la entrada. La primera limitación está precisamente aquí en el acceso.

Con frecuencia, la puerta de entrada, automatizada por supuesto, es del tipo vertical. Esto hace que la puerta se eleve plegándose hacia el techo.

Es una manera cómoda de abrir dicha puerta mediante un sistema automatizado. Sin embargo, desde el punto de vista de la gestión de espacios en lo referido a la altura, es poco eficaz.

Por esta razón, la primera solución parte de realizar un cambio de puerta de acceso. Optar por sistemas automatizados de tipo lateral es mucho más práctico.

Así, el acceso queda a una altura prácticamente idéntica a la de los techos eliminando una primera limitación.

 

Fresado del suelo.

Tras esa primera mejora con el cambio de la puerta de acceso se pasa a una segunda fase.

Dicha fase consiste en rebajar el suelo de cada una de las plantas del aparcamiento.

Esta tarea es difícil y costosa por los recursos que se precisan.

 

De acuerdo al estudio técnico sobre los planos del edificio se calcula cuánto se pueden rebajar estos suelos.

Es preciso determinar cuál es esa cifra para ganar el mayor número de centímetros sin que eso pueda afectar a la integridad estructural del edificio.

Con esos datos, se introduce en el interior una serie de máquinas especiales que socavan el suelo.

La estructura básica consiste en una máquina que dispone de unos discos metálicos con muelas metálicas.

Estos discos de gran dureza por su aleación especial, permite rebajar el asfalto antiguo, así como el cemento de la base.

Se precisa además una máquina que recoja todos los restos que se deprenden en el proceso y que dejan el suelo completamente limpio.

También es necesario extraer todo el polvo que se genera mediante extractores de aire. Ello ayudará a limpiar el aire en su interior y así permitir una mejor visión durante la realización de los trabajos en curso.

 

Fase final. Asfaltado.

Finalizado este proceso de fresado, se procede a la última fase. Aquí, se realiza el asfaltado del pavimento.

Ganar altura en parking interior

 

Trabajos de asfaltado en interior de garaje.

Una capa de mezcla asfáltica cubre todas las irregularidades del suelo. A continuación, varias máquinas compactadoras pasan sobre dicha mezcla para eliminar todo el aire contenido en la mezcla.

Tras varias pasadas por la superficie, el suelo queda totalmente rígido y sólido de manera que queda algunos centímetros por debajo del suelo original.

En una tercera fase se proporciona una capa de resina especial sobre la superficie del asfalto. Esta pequeña y delgada capa cubre aquellas pequeñas irregularidades del pavimento.

La superficie aumenta aún más su resistencia y así su vida útil.

En una fase final se procede a delimitar las plazas mediante una capa de pintura especial.

Con la realización de este tipo de actuaciones en obras de interior, se renueva su pavimento por completo.

El parking queda como nuevo y además con algo más de altura permitiendo la entrada de vehículos que antes no podían.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Comparte

Somos una organización ágil y eficaz dedicada a todo tipo de reposiciones con aglomerado asfáltico con más de 30 años de experiencia en el sector.

PRESUPUESTO

EN MENOS DE 48 HORAS