Reformar Garajes para alquilar es una inversión rentable y una tendencia creciente. En un espacio económico cambiante, invertir en inmuebles es una manera sensata de mantener el capital a salvo.
Adquirir inmuebles es una de las opciones preferidas para el inversor.
Con frecuencia, esta adquisición precisa de un tipo de mejoras y reformas necesarias para diferenciarse de los demás.
Reformar Garajes para alquilar es una inversión. Oportunidades de inversión en inmuebles.
Estos dichos hacen referencia al más común de los sentidos cuando nos referimos al hecho real de “tratar de conservar nuestras inversiones”. Se refiere en resumen a que al inversor no le gusta el riesgo.
El riesgo siempre está presente como consecuencia de un entorno cambiante.
Los cambios en los bloques económicos, sociales y políticos afectan al valor del dinero, a los salarios y al crecimiento de las economías.
En este sentido, hacer crecer el dinero no es sencillo. Existen siempre muchas oportunidades. Cuanto mayor es el riesgo, mayor puede ser la ganancia.
Lamentablemente, también la pérdida ya que un error en dicha inversión puede acabar con todo en muy poco tiempo.
Por esta razón, al inversor le interesa diversificar. En líneas generales, un inversor dispondrá de unos fondos de reserva y ahorro bastante holgados.
Otra parte de sus activos estarán encaminados a la inversión de riesgo medio con empresas y negocios ordinarios.
Sin embargo, uno de los atractivos principales lo es el del campo inmobiliario.
En todas las épocas pasadas, disponer de una propiedad siempre ha sido un modo de conservar un capital con el menor riesgo. Pase lo que pase, esta propiedad siempre estará allí presente.
Tipos de propiedad: Vivienda.
En el mercado existe una gran cantidad de inmuebles. Hay miles y miles de viviendas. La mayoría son viviendas para vivir y en constante uso.
También hay viviendas destinadas al ocio como son las segundas residencias. Las mismas se encuentran en zonas de litoral, montaña y poblaciones rurales.
Estas viviendas son las que menos uso tienen. Sin embargo, son un activo creciente para personas con economías saneadas.
Algunas de estas residencias se destinan al alquiler por desuso varios meses al año, aunque son un caso minoritario.
También existe un número creciente de viviendas en poblaciones principales que el inversor destina al alquiler. En estos casos, los inquilinos firman un contrato renovable de este tipo de inmueble, y viven en el mismo.
Todo es perfecto para el inversor siempre que el inquilino pague. Cada mes obtiene un dinero por rentas al mismo tiempo que mantiene el inmueble.
Sin embargo, hay una tendencia creciente, lamentablemente cada vez más extendida, en donde el inquilino deja de abonar las cuotas de alquiler.
Existe un marco legal que establece unos periodos ya estipulados para que sus ocupantes desocupen el inmueble.
Sin embargo, existen distintas casuísticas que pueden frenar durante muchísimos meses e incluso años su salida. Es el caso de familias vulnerables, con varios hijos, y/o miembros de colectivos con especial protección.
Sin entrar en lo justo o injusto que pudiera resultar dicha resolución y que tiene más que ver con un tema jurídico y político, el caso es que esto al inversor no le gusta.
Si hay posibilidad de tener parado dicho inmueble durante un largo período de tiempo, sin garantías de recuperación, es muy probable que escoja otro tipo de inversión.
Además, tras la desocupación, hay muchísimos casos en donde el inmueble queda tan destrozado, que es necesario realizar una reforma profunda de su interior, con sus consiguientes gastos.
Reformar Garajes para alquilar es una inversión. Garajes, Trasteros, y Suelo Industrial.
Una posibilidad mucho menos arriesgada es aquella en donde no existe posesión del inmueble.
Es posible invertir en espacios que sirvan para el desarrollo de actividades agrarias, ganaderas, e industriales.
También, la adquisición de suelo comercial, garajes y trasteros son una posibilidad muy atractiva.
El terreno rústico ha sido uno de los espacios que más se ha revalorizado en los últimos años.
Un aspecto que se debe considerar es que no todos los terrenos tienen el mismo valor.
A nivel catastral, es posible que tengan la misma valoración, sin embargo, la tendrá de manera realista si tiene un comprador o alguien dispuesta a alquilar dicha propiedad.
Más seguro resulta adquirir suelo industrial como son naves y espacios logísticos.
El planteamiento es idéntico al anterior. Estos espacios tendrán un valor siempre que en dicho lugar haya actividad.
Cada vez existen más centros logísticos y espacios que compiten entre sí para destacar sobre los demás.
Disponer de mejores accesos, mayor número de metros cuadrados y espacios cercanos a poblaciones o vías de comunicación, son elementos diferenciadores a considerar antes de invertir.
Con los garajes, aparcamientos y trasteros ocurre exactamente lo mismo.
Reformar Garajes para alquilar es una inversión. Competencia y competidores.
Si echamos un vistazo al mercado de la compra, venta y alquiler en garajes y aparcamientos, observamos una gran competencia.
Hay muchas variaciones en cuanto al valor de los espacios de aparcamiento según cuatro variables.
Localización.
La principal característica que determina el valor de un garaje reside en su localización. En zonas situadas en el centro de poblaciones el valor de los inmuebles es mayor.
Cuanto más nos apartemos de las zonas céntricas, más disminuye el precio. Este principio es el mismo tanto para la compra como para el alquiler.
En la actualidad, en una ciudad como Madrid podemos encontrar plazas de aparcamiento medianas para vehículos tipo turismo de entre 27.000 € hasta los 56.000 €.
Sin embargo en la periferia disminuye hasta las 11.000 € llegando a bajar a los 5.000 € y 2.500 € en poblaciones pequeñas algo alejadas de las grandes ciudades.
Demanda.
En áreas especialmente concurridas, con espacio muy escaso en este tipo de inmueble, la demanda será enorme.
Así, puede darse el caso de que una plaza de aparcamiento tenga más valor en espacios concretos de la periferia si ocurre que en realidad apenas hay y sin embargo se necesita.
Metros cuadrados y facilidad de acceso.
Otro factor a considerar es el del número de metros cuadrados disponibles.
Hay plazas muy pequeñas que sólo son útiles para vehículos muy pequeños. En algunos casos sólo son viables para motos.
Hay una tendencia creciente a adquirir vehículos monovolúmenes o similares que tienen grandes dimensiones. En estos casos será precisa una plaza de aparcamiento grande.
La facilidad de acceso al garaje determina también su valor.
En algunos garajes el acceso es muy estrecho y puede resultar agobiante circular por el mismo. Con vehículos muy grandes es posible que resulte casi imposible.
Los accesos mediante rampa están limitados por una altura y una anchura que pueden poner en serios aprietos al conductor. En estos casos su valor disminuye por razones obvias.
También hay un porcentaje muy alto de plazas de parking con acceso mediante montacargas.
Estos sistemas pueden suponer una limitación técnica frente a posibles averías del mecanismo de modo que se dispondrá de menos libertad.
Otra consideración es la económica ya que este sistema se debe pagar debido a que precisa de un mantenimiento.
Es posible que aquello que nos ahorremos en el inmueble después debamos pagarlo de por vida a través de este servicio obligado.
Calidad de las instalaciones.
Hay aparcamientos verdaderamente ruinosos. Disponen de poca luz, el suelo está deteriorado y sucio, y además no disponen de un sistema de vigilancia y seguridad.
Una vez que el propietario adquiere este tipo de inmuebles debe considerar realizar una profunda reforma para poner en valor aquel espacio.
Reformas y puesta en valor.
Una buena oportunidad de inversión es la de la adquisición de un garaje completo. Cuanto más nuevo sea, mayor será el coste de inversión.
Existen muchas oportunidades muy rentables en donde se puede adquirir un aparcamiento completo a bajo coste.
Es el caso de espacios que tienen ya una edad y que en general están muy deteriorados. Su adquisición puede resultar muy ventajosas en precio.
En zonas muy próximas entre sí, es posible encontrar una amplia oferta de plazas para alquilar. La mejor manera de diferenciarse de la competencia es ofrecer un garaje renovado.
Para lograrlo se puede mejorar el sistema de iluminación, dotar de cámaras de vigilancia todo el espacio y pintar de nuevo sus paredes.
La resina puede ser del color que se escoja. Así, el clásico pavimento negro es ahora con frecuencia de distintos colores.
Naranja, gris, azul, o verde son con más frecuencia los colores escogidos para pavimentar los aparcamientos de última generación.
De esta manera las plazas se revalorizarán al tener para sus usuarios mejor iluminación, mayor tracción y seguridad.
Toda esta inversión tiene un retorno económico rentable a medio plazo.